Alumbres – Cartagena

La actual diputación cartagenera de Alumbres tiene su origen a finales del siglo XV y primeros del XVI, aunque la zona ya había sido visitada y explotada como centro minero desde tiempos de los romanos.

Los primeros habitantes que recorrieron las tierras que actualmente comprende la diputación de Alumbres fueron los íberos, hace más de tres mil años.

El territorio que actualmente compone la pedanía fue  continuamente explotado por las civilizaciones que se asentaron en el área, fenicios, griegos, cartagineses, romanos y musulmanes, tal y como lo atestiguan las alusiones de historiadores romanos como Estrabón, quién en el siglo I a.C. se referiría  a estas explotaciones mineras: ‘principalmente se explotaba el alumbre sin profundizar en busca de mineral más noble.’

Tras la reconquista cristiana de todo el territorio en el siglo XIII, las labores de extracción de mineral en la zona sufrieron un grave descenso, causado en gran medida por las numerosas invasiones de piratas berberiscos a las que estaba sometida Cartagena. Muchas de estas incursiones tenían lugar a través de Escombreras, por lo que la formación de un núcleo importante de población no sería posible en la zona hasta el siglo XVI.

A finales del siglo XV y principios del XVI era muy apreciada en el sector textil la utilización del alum o alumbre, mineral que constituía uno de los productos más usados en el tinte de los tejidos (avivaba los colores) y en los curtidos de las pieles.

El descubrimiento de yacimientos de este mineral en las afueras de Cartagena fue el principal causante de que se retomara el interés por la minería y por el establecimiento de una población fija que trabajara en ellas.

Según la Constitución de 1812, cualquier población que contara con más de 1.000 habitantes debería constituir Ayuntamiento propio, y en Alumbres existían más de 2.500 pobladores por lo que se instaló en el domicilio del sacerdote el 4 de julio de 1813.

El nuevo término municipal quedaría integrado por Roche, Garbanzal, Rincón de San Ginés y Escombreras. Un año y un mes más tarde, en Real cédula, por orden del regresado Fernando VII se ordenó que se anularan los Ayuntamientos creados a raíz de la Constitución de 1812 y Alumbres pasaba de nuevo a ser diputación de Cartagena.

Pero en 1820, la vuelta de los liberales al poder en España devolvió la situación de 1813 a la población. Un año más tarde San Ginés de la Jara y el Estrecho de San Ginés abandonarían el Consistorio de Alumbres y pasarían a formar parte de El Algar.

En 1823 se restauró el absolutismo en España, se abolió la Constitución, y el Ayuntamiento de Alumbres quedaba disuelto de manera definitiva.

A mediados del siglo XIX se reanudaron los trabajos de minería en la zona. Seis mil trabajadores desarrollarían en la década de los 50 el sector de la extracción, aunque en los años siguientes entraría de nuevo en declive.

Una de las empresas creadas debido al auge económico de estos momentos fue la fábrica de cerámica denominada “La Amistad”. Sus productos llegaron a toda la Región de Murcia durante medio siglo, siendo exportados también al resto de España e incluso al norte de África.

En 1873 en la ciudad de Cartagena se produjo un levantamiento cantonal que pretendía más federalismo en la República. Debido a la revuelta la minería sufrió una fuerte recesión

En un primer momento Alumbres se dispondría a favor del movimiento cantonal, pero poco después fue tomada por los unitarios. Tras este episodio mejoraron los accesos desde Cartagena inaugurándose un tranvía a vapor, con apeadero en Alumbres, que unía la capital municipal con Las Herrerías, en el cercano municipio de La Unión.

A finales del siglo XIX la compañía Franco-Española de explosivos y Productos Químicos instaló una de sus empresas en la diputación de Alumbres y en 1897 se convertiría en filial de la Unión Española de Explosivos. La instalación de empresas en las cercanías tiene su origen en estos últimos años del XIX.

Los comienzos del siglo XX vieron como decaía la minería, y muchos trabajadores perdían su empleo y se encontraban con un futuro desolador. Fueron muy frecuentes las huelgas en toda la cuenca minera a las que se unían los obreros sin trabajo y los que demandaban de sus empresas unos mejores salarios y condiciones laborales.

El estallido de la Primera Guerra Mundial provocó el cierre temporal de la minería que ya no lograría recuperarse.

El municipio de Cartagena quedó en zona republicana durante el estallido de la contienda española. Alumbres seguiría los pasos del Ayuntamiento de la capital municipal y entre su población habría un gran movimiento político. Uno de los lugares de Cartagena donde se vivió un mayor número de conflictos fue la Batería de Sierra Gorda, muy próxima a Alumbres.

Al concluir la Guerra Civil la pobreza y el hambre se apoderaron de las poblaciones circundantes de Cartagena, entre ellas Alumbres. Los edificios habían sido aniquilados por las bombas, la iglesia del pueblo estaba prácticamente en ruinas.

Pero a mediados del siglo XX la situación experimentó una pequeña variación ya que el agua del Taibilla llegó a Alumbres y comenzó la reconstrucción de las fábricas ya instaladas en Escombreras. Para facilitar la comunicación entre la capital municipal y Escombreras se inauguró en 1958 un nuevo tramo de vía que al pasar por Alumbres dividió el pueblo en dos.

A partir de los años 60 se fue sucediendo en la vecina Escombreras la instalación de numerosas empresas, entre ellas ENFERSA, ASUR, CAMPSA, BUTANO, ETC. Desde esa década los vecinos de Alumbres comenzaron a constituirse en asociaciones para preservar sus derechos y sus condiciones de vida ya que al encontrarse la población tan próxima a las grandes empresas de productos peligrosos el riesgo hacía que siempre estuvieran en alerta.

Gracias al trabajo de estos vecinos, entre los años 70 y 80, Alumbres comenzó a mejorar como localidad.

A mediados de los años 90 se pretendió la instalación de dos gigantescos depósitos de GLP, (gases licuados del petróleo), a menos de 350 mts de la población de Alumbres, con lo que se vulneraba la ley vigente para instalaciones, tan peligrosas, de esas características. Ante la pasividad de las administraciones a ejercer su responsabilidad, surgió una Plataforma Vecinal que junto a la Asociación de Vecinos y con el apoyo de gran parte de los habitantes del pueblo, mantuvo durante varios años, una autentica batalla campal y administrativa, de la cual salieron victoriosos.

En la actualidad la diputación cuenta con más de 3.000 habitantes que siguen intentando mejorar las condiciones de vida en sus casas, parajes y cultivos. Las poblaciones que a comienzos del siglo XXI forman la diputación son: Alumbres, Vista Alegre, El Ferriol, El Porche, Barranco y El Gorguel.

En sus tierras y zonas aledañas podemos encontrar actualmente, un número elevadísimo de empresas altamente peligrosas, tóxicas y/o contaminantes. Existe en la zona un tráfico constante por carretera, tren y por mar de dichos productos

Actualmente existen en la zona:

Refinería de petróleo, tanques de almacenamiento de sus derivados, macro puerto para barcos petroleros y gaseros, súper-tanques de gas, gaseoductos, centrales eléctricas térmicas de cogeneración, plantas de refinado de aceites vegetales, plantas de almacenamiento de residuos industriales, canteras a cielo abierto en explotación, antiguo vertedero municipal colmatado, transporte diario de mercancías peligrosas en trenes que atraviesan el pueblo y lo dividen en dos, etc.